Imagen

Mirada ausente, figura inmóvil,
tras el ventanal se borra el paisaje.
No halló la salida por el laberinto
que formó su mente.
Está muy callada.
Su presencia física no es mas que una cosa
dentro del entorno;
la esencia del ser se fue escapando
hasta abandonarla.
Olvidó los nombres, los rostros, la vida.
Nunca hubo regreso.
Inclinó su cuerpo como ave herida
en medio del vuelo,
se llevó guardados, sin saber siquiera
todos los recuerdos.
Luz de Ocaso.









lasvalpe dijo
Me gusta la foto que has escogido.
2 Agosto 2008 | 03:36 AM